Vagamente creo recordar que fue en Junio del glorioso 2006. Yo estaba leyendo mucho a Shakespeare en ese entonces. No se, ese tipo tenía algo que a los románticos como yo nos engancha. Por ejemplo, frases como: "Si me quedo con algo para recordarte significa admitir que te puedo olvidar". Un maldito genio.
Volviendo al tema, en Junio del 2006 estaba leyendo los poemas del amigo William y dando unas vueltas por los sonetos. El más impresionante de ellos sin duda es el Soneto nº 18, que dice así:
"Shall I compare thee to a summer's day?
Thou art more lovely and more temperate:
Rough winds do shake the darling buds of May,
And summer's lease hath all too short a date:
Sometime too hot the eye of heaven shines,
And often is his gold complexion dimm'd;
And every fair from fair sometime declines,
By chance or nature's changing course untrimm'd;
But thy eternal summer shall not fade
Nor lose possession of that fair thou owest;
Nor shall Death brag thou wander'st in his shade,
When in eternal lines to time thou growest:
So long as men can breathe or eyes can see,
So long lives this and this gives life to thee."
Ya de por sí, es un deleite para la vista y la imaginación. Pero ustedes se preguntaran por qué pongo esto en el metrónomo que es el sitio destinado a la música. Porque en Junio del 2006 estaba dando vueltas a la vida de David Gilmour (guitarrista y cantante de Pink Floyd) y encontré una perlita. Gilmour tomó este soneto de Shakespeare y lo musicalizó de manera tal que el resultado que obtuvo es impresionante. Al escucharlo la sensación que tuve fue como oler la espalda desnuda de una mujer y dejar drogarse por eso. Casi inexplicable. Disfrútenlo.

0 comentarios:
Publicar un comentario